De Noja en un primer vistazo destacaríamos sus playas que constituyen la verdadera atracción turística de este municipio: La playa de Tregandín  y la playa de Ris ,además existen en la zona humedales de gran valor ecológico,incluidos en la Reserva Natural de las Marismas de Santoña y Noja.

La playa de Trengandín,  tiene seis kilómetros de dorada arena y una privilegiada orientación al noreste que la convierte en una de las más tranquilas de Cantabria, sus cristalinas aguas y variado paisaje submarino la hacen especialmente recomendable para la práctica del buceo. Multitud de rocas, piscinas naturales y pequeñas pozas aparecen en la bajamar, descubriendo largos tramos de aguas poco profundas que invitan a nadar sin peligro ni dificultad.

Playa de Ris con cuatro kilómetros de finísima arena, es sin duda la más concurrida de Noja, tanto por la calidad de sus servicios y accesos, como por sus cuidadas infraestructuras veraniegas. Frente a la  playa de Ris se encuentra la isla de San Pedruco, una paraíso natural protegido por abundante vegetación y habitado por miles de gaviotas, al que es posible acceder en la bajamar. Su orientación hacia el norte permite la formación de abundante oleaje para practicar el surf, con largas “barras” de olas de empinada pendiente, especialmente en días de viento sur.

Noja no solo es playas, este municipio de solo una localidad, guarda todo un rico patrimonio, en la plaza de la villa se haya la iglesia de San Pedro, de estilo gótico transmerano, en esta iglesia destacamos la elevada torre barroca.

El Marques de Velasco,  «capitán más bravo del rey católico», como le calificó el almirantazgo inglés que invadió la isla de Cuba y al que  hasta  hace  poco los  navíos ingleses recordaban con una salva de  honor a su paso por  las  costas de  Noja

La casona de Velasco y Torre de Castillo,  forman un bellísimo conjunto situado en la plaza de Noja, en un hermoso parque. La casona del Capitán don Francisco de Venero,  está rodeada de un magnífico jardín de estilo romántico y en su interior se conservaban valiosos muebles y objetos de la época..

La casona de don Antonio García de Zilla, se la conoce como la casona de “la Torre”, por poseer una impresionante torre que destaca del resto del conjunto. Fue edificada en el siglo XVII por don Juan de Zilla, procurador general y probablemente el primer alcalde de Noja.

EL palacio de los Marqueses de Albaicín se trata de una casa solariega adquirida por doña Obdulia Bonifaz que en 1916 encargó al famoso arquitecto cántabro Leonardo Rucabado su reforma. Destaca el magnífico portalón que da entrada al jardín. Anexo al palacio se haya una pequeña capilla precedida de un póntico de cinco columnas toscanas, el palacio de Albaicín es hoy Casa de Cultura de Noja

El Puente de Helgueras o “Puente Romano”,  se trata de una construcción del siglo XVI, probablemente de cinco ojos, aunque hoy solo se aprecien tres. El hecho de que su anchura solo sea apta para personas y mulas puede hacer pensar que es mucho más antiguo, pero probablemente se construyó a la vez que el Molino de Victoria. Más adelantado en las marismas está el puente de Garbijos, de un solo ojo, cuyos restos se distinguen bajo el actual puente de  Noja, También destacar que  se conservan restos de dos molinos del siglo XVII, uno en las marismas de Victoria y otro en las de  Joyel.