La localidad de Tudanca fue declarada conjunto histórico nacional en 1983. Es la localidad más interesante de este municipio. En primer lugar, es conocida por encontrarse allí la llamada Casona de Tudanca, morada del escritor don José María de Cossío, insigne erudito que formó una espléndida biblioteca. Esta localidad  es una magnífica vía de acceso para llegar a Polaciones y desde allí, a Liébana.   El lugar en el que se encuentra asentada es naturalmente bello. Unamuno pasó temporadas en el pueblo acogido a la amistad de José María de Cossío y dijo de este bucólico entorno, con su siempre magistral prosa:

El Nansa briza el sueño de los soñadores muertos como briza el de los vivos. Y en la paz solemne de aquellos eternos parajes, bajo la mansa cúpula del cielo, sostenida por las cimas montañosas, ocurre pensar si son otros los vivos que fueron los muertos, si no es una misma generación que bajo diversas figuraciones se sucede”.

La Casona de Tudanca

La Casona de Tudanca, es   suficiente reclamo por si misma   para acercarse al pueblo. Construida a principios del siglo XVIII, en tiempos de Felipe V,   su último poseedor, el gran escritor y erudito José María de Cossío   al morir, la cedió al gobierno de Cantabria y hoy la conserva como museo.  Por ella pasaron Unamuno, Giner de los Ríos, Alberti, Gerardo Diego, etc.  Actualmente el museo de la Casona de Tudanca alberga una espléndida biblioteca, con más de 25.000 volúmenes entre los que destacan manuscritos de Federico García Lorca y Camilo José Cela.