En pleno Parque Nacional de los Picos de Europa es tierra de elevadas montañas, gargantas y valles surcados por el río Deva. Paso obligado para llegar a este municipio y a gran parte de la comarca lebaniega  es el impresionante Desfiladero de la Hermida.

Sus habitantes aprovechan el clima singular para obtener productos que no son habituales en el resto de Cantabria.La ganadería sirve de base para los quesos de Liébana, la vid para el orujo y el turismo son las actividades sobre las que se sustenta el municipio.

Iglesia de Santa María de Lebeña

Llegamos por el final del desfiladero de la Hermida dirección a Potes, allí hay un desvió hacia el pueblo de Lebeña. La Iglesia es de planta rectangular de 16 m. de longitud por 12 m. de anchura.  El arco triunfal está enmarcado por un alfiz de tradición musulmana. Conserva el frontal del altar, labrado en un bloque  de arenisca, presentando una rica decoración grabada y a veces pintada. El motivo central es un doble círculo con una esvástica, alrededor del cual hay seis círculos con motivos geométricos.

En el exterior las cornisas contienen modillones ricamente decorados con esvásticas y flores de seis pétalos. Los muros son de mampostería con sillares en los esquinales. El edificio tiene adosado un pórtico y una sacristía de época barroca. Una torre exenta, que se levantó a finales del siglo pasado con la dudosa intención de embellecer el monumento, completa el conjunto.

En el Cartulario del monasterio de Santo Toribio se conserva un documento, fechado en el año 925, en el cual se recoge la leyenda que cuenta que los condes de Liébana mandaron levantar la iglesia con la intención de trasladar a ella los restos de Santo Toribio. Sin embargo, al efectuarse el traslado de los restos del santo, ambos condes quedaron ciegos, no recuperando la vista hasta que el cuerpo no se devolvió al monasterio de Santo Toribio.

Es el principal monumento prerrománico de Cantabria y uno de los más importantes del estilo denominado Mozárabe, donde se anticipan algunas soluciones del Románico como los pilares de núcleo cuadrado con columnas adosadas.

La iglesia de Santa María de Lebeña, de estilo mozárabe y fundada en el año 925, es de  obligada  visita, también resulta  interesante  contemplar  la casona y torre medieval de los Ceballos, en San Pedro de Bedoya.

Casona de Bedoya-Soberón

Llegamos a la entrada del pueblo de castro cillorigo y hay podemos contemplar esta casona con torre, el cuerpo principal de la casona está formado por dos casas, una de piedra de sillería, donde están los escudos, y otra más sencilla de mampostería, aunque las dos tienen la misma altura. En la fachada de la casona hay escudos de época barroca, del siglo XVIII, con las armas de los Bedoya y Soberón, con yelmos frontales, niños desnudos y guercapilla exentareros, además la fachada presenta vanos rectangulares y cuadrados. Tiene dos torres adosadas, una de mampostería con tres cuerpos y otra de mampostería excepto en esquinas y vanos, donde se emplea la sillería. Además cuenta  con una capilla  con el escudo  de armas de  los Ceballos.